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El ejercicio: la verdadera solución – Conciencia por la vida
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El ejercicio: la verdadera solución

El ejercicio: la verdadera solución

A pesar de que como concepto histórico el sedentarismo representó un gran avance que sirvió de base para la formación de la sociedad como la conocemos, analizándolo desde la perspectiva médica no tiene nada de positivo. La falta de actividad física está asociada con una lista casi interminable y muy variable de problemas de salud, siendo algunos de los más importantes la obesidad, la debilidad muscular, los problemas de circulación, una mala oxigenación, la rigidez de las articulaciones y falta de flexibilidad, así como una mayor frecuencia de enfermedades crónico degenerativas como la diabetes y la hipertensión arterial. La automatización de muchos procesos y la falta de necesidad de actividad física han llevado al florecimiento de este problema, que ha alcanzado cifras epidémicas en muchas partes del mundo. Desgraciadamente, a pesar de las importantes consecuencias que tiene la inactividad física, para la mayoría de las personas el ejercicio es considerado como algo secundario, lo cual, de la mano con los malos hábitos alimenticios, explica el origen de las enfermedades metabólicas más comunes en nuestro medio.

Los beneficios del ejercicio son tan extensos como los problemas que causa su ausencia:

  • Incrementa la masa muscular, facilitando la ejecución de muchas actividades físicas. Esto significa que nuestro organismo mantiene la capacidad de responder rápidamente ante situaciones que demanden fuerza o resistencia. También, al fortalecer los músculos, se mejora la postura, ocasionando una distribución más armónica del peso corporal y evitando así daño a nuestro esqueleto, principalmente a la columna vertebral y a las rodillas.
  • El ejercicio sirve como estímulo para que en nuestro cerebro se liberen sustancias relacionadas con la generación del placer, lo cual disminuye el estrés y genera una sensación de bienestar. Además, facilita la conciliación del sueño y mejora su calidad.
  • La actividad física mejora la coordinación y la agilidad, lo que se traduce en una mayor facilidad para ejecutar acciones que exijan destreza motora y reacciones rápidas.
  • Siempre y cuando se practique de manera correcta, el ejercicio fortalece los ligamentos y mantiene funcionales a las articulaciones. De esta manera nuestro cuerpo se vuelve más resistente a ciertos traumatismos, y conforme aumentamos de edad, retrasa la aparición de enfermedades degenerativas como la osteoartrosis.
  • El ejercicio estimula la actividad del corazón y los pulmones, mejorando su funcionamiento y aumentando la oxigenación de todo nuestro cuerpo. El resultado de esto lo podemos ver en un aumento de la tolerancia a la actividad física y en un incremento en el funcionamiento general de todos nuestros órganos.
  • La contracción continua de nuestros músculos literalmente empuja la sangre dentro de las venas de vuelta al corazón, evitando así problemas de circulación como las várices. El ejercicio también disminuye la acumulación de colesterol en las arterias, haciendo menos probable la aparición de un infarto.
  • Aunque pueda sonar contradictorio, nuestro esqueleto se fortalece cuando es sometido a ciertos niveles de estrés físico, pues de esta forma se estimula la captación de calcio para aumentar la densidad los huesos.
  • El ejercicio es la forma más eficiente para quemar grasa y bajar de peso. Además de los resultados estéticos que esto implica, el tener un nivel adecuado de grasa corporal significa que la probabilidad de desarrollar enfermedades crónico degenerativas como la diabetes o la hipertensión arterial se reduce drásticamente.

Entonces, no cabe duda de que los beneficios que brinda la actividad física son múltiples y significativos, sin embargo, no es raro que la gente tenga una noción incorrecta de qué tipo de ejercicio debe hacer para mejorar su salud. Existe una amplia gama de formas de ejercitarse: desde actividades constantes para incrementar la resistencia como la natación, hasta deportes basados en descargas fugaces de fuerza, como la halterofilia. Algunos deportes aportan menos beneficios a la salud y también predisponen a ciertas lesiones, por lo que desde la perspectiva de salud no son tan recomendables. Afortunadamente, muchos tipos de actividad física cumplen los requisitos para brindar beneficios a la salud, por ello son los que debemos priorizar.

Las cualidades de un ejercicio para mejorar la calidad de vida son las siguientes:

  • Idealmente el ejercicio debe ser principalmente aeróbico, es decir, una actividad constante y de intensidad leve. La natación o el ciclismo son ejemplos de actividad aeróbica.
  • Los ejercicios anaeróbicos, es decir, aquellos que demandan mucha intensidad en poco tiempo, deberán practicarse con menor frecuencia, ya que no aportan tantos beneficios y aumentan el riesgo de lesiones.
  • La actividad debe mantenerse al mismo nivel de intensidad, evitando interrupciones o descansos.
  • La intensidad del ejercicio dependerá de cada persona, pero en general se acepta que la actividad debe ser lo suficientemente demandante como para acelerar el ritmo cardíaco y la respiración, sin llegar a entrecortar la voz.
  • El ejercicio debe practicarse mínimo cuatro veces por semana por al menos 30 minutos diarios, sin embargo, mientras más días a la semana se realice, mejor.
  • Para poder realizar actividad física benéfica es necesario que el organismo cuente con los recursos necesarios para ello: una buena alimentación y adecuados hábitos de sueño son indispensables para poder hacer ejercicio eficientemente.

La gran epidemia de enfermedades crónicas y de obesidad que enfrentamos actualmente es reflejo de un sedentarismo que se ha acrecentado hasta alcanzar un nivel nocivo. Sin embargo, a pesar de ser conscientes de sus terribles consecuencias, nos resistimos a cambiar. La sociedad busca desesperadamente una solución que no exija modificar su viciado estilo de vida, pero ha estado buscando en el lugar equivocado. El remedio milagroso sí existe, y lo hemos tenido frente a nosotros todo el tiempo; el ejercicio es la verdadera solución.