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¿Siempre soñamos? - Conciencia por la vida
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¿Siempre soñamos?

Uno de los órganos más fascinantes de nuestro cuerpo es, sin lugar a dudas,el cerebro. Gracias a él podemos realizar todas nuestras actividades diarias, comprender el mundo y relacionarnos en él. Pero, en realidad el cerebro no solo nos permite disfrutar de la vida con los ojos abiertos sino que, también, cuando los cerramos continúa trabajando y recreando otras situaciones y escenas que bien podrían darse en la vida real.

A diferencia de lo que pensamos normalmente, dormir no significa estar inactivos sino que es una actividad más de nuestro sistema nervioso. Durante las horas de sueño, nuestro cuerpo equilibra el organismo, las células se regeneran y nuestros músculos y huesos reposan. Es decir, la parte “material” del cuerpo requiere de este descanso pero el cerebro sigue trabajando, de forma diferente.

Durante toda la noche podemos tener diferentes tipos de sueños pero, también, puede haber momentos en los que no soñemos.El hecho de dormir no implica soñar sino que, dependiendo de la fase del sueño en la que nos encontremos, podemos recrear este tipo de pensamientos o no.

Además, no siempre somos capaces de recordar los sueños que hemos tenido durante la noche. Por lo general, tan solo recordamos aquellos que acabamos de tener (justo antes del despertar) o aquellos que nos han podido alterar (por ejemplo, las pesadillas, los sueños angustiosos, etcétera).

Durante las horas de sueño, nuestro cerebro se activa casi de forma completa. Es decir, está más activo durante las horas de descanso que durante el día y, por ello, necesitamos que el flujo de sangre sea el doble del que usamos cuando estamos despiertos.

Pero es cierto que hay una parte del cerebro que no funciona cuando dormimos: el centro de la lógica. Y es precisamente por eso por lo que los pensamientos que acuden a nuestra mente, nuestros sueños, suelen formar parte de un mundo más onírico y que no tiene por qué guardar relación con la realidad.

Además, tienes que saber que nuestro cerebro también envía mensajes a nuestro cuerpo para que, durante el sueño, no se active ni reciba esos mensajes como reales. Para ello, el cerebro envía una serie de señales a la médula espinal que tienen como objetivo paralizar nuestro cuerpo. Este es el motivo por el que podemos estar viviendo una gran cantidad de aventuras con los ojos cerrados pero, nuestro cuerpo, permanece completamente inmóvil. La única parte de nuestro cuerpo que se mueve durante el sueño son los ojos que se activan cuando entramos en la fase que se conoce con el nombre de REM.

Entonces ahora que ya sabemos cómo es que se genera un sueño, no podemos olvidar la importancia de tener un buen descanso.