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NEUMONÍA – Conciencia por la vida
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NEUMONÍA

Existen varias conductas que aumentan el riesgo de contraer una enfermedad de las vías respiratorias, pero modificando algunos hábitos podríamos mejorar la cantidad y calidad de oxígeno que introducimos cada día a nuestro organismo. La neumonía puede ser una enfermedad grave si no se detecta y trata a tiempo, pudiendo ser hasta mortal, especialmente entre personas de edad avanzada, niños e inmunodeprimidos.

¿Qué es?

La mayoría de las veces la neumonía se debe a una infección de origen bacteriano, pero también puede ser causada por virus u hongos. Es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones que están formados por alvéolos, pequeños sacos de aire en donde se realiza el intercambio de oxígeno. Cuando se desarrolla una Neumonía, los alvéolos se llenan de pus, lo que hace dolorosa la respiración y limita la entrada del oxígeno. Si no hay suficiente oxígeno en la sangre, las células del cuerpo no pueden funcionar bien, por lo que una neumonía puede causar la muerte.

¿Por qué ocurre?

Una neumonía puede originarse como complicación de un evento gripal causado por virus, en donde se suelen agregar bacterias, pudiendo ser al cabo de por lo menos una semana del comienzo de la primera enfermedad; las manifestaciones iniciales a veces son poco nítidas, ya que suelen superponerse a los síntomas gripales. Puede ser altamente contagiosa, ya que el agente infeccioso se esparce rápidamente en el aire, a través de las gotitas respiratorias que el individuo infectado libera en los accesos de tos o estornudos, también es común que se presente en brotes epidémicos en instituciones cerradas y comunidades.

Durante este padecimiento se presenta tos en accesos, secreciones de la vía respiratoria amarillentas o verdosas e inclusive con sangre, fiebre, escalofríos con temblores, dificultad al respirar lo que puede ocasionar un color azulado en labios y uñas, a causa de falta de oxígeno en la sangre.

Prevención

Debido a que la neumonía es una complicación común de la gripe, es importante no olvidar la vacunación antigripal todos los años, también algunas recomendaciones a seguir, son:

  • Nutrición adecuada para mejorar las defensas naturales.
  • Vacuna antineumocócica en los pequeños.
  • Lavado de manos regularmente con agua y jabón.
  • Evitar tocarse ojos, nariz y boca con las manos.
  • Limpiar las perillas de puertas y otras áreas que se tocan con frecuencia en el hogar y en el trabajo, sobre todo si hay personas enfermas.
  • Evitar la exposición excesiva al humo del tabaco e irritantes ambientales.
  • Dormir lo suficiente, ya que la falta de sueño puede hacer que al sistema inmunitario le resulte más difícil combatir las infecciones.

Cuándo acudir al médico

¿Tienes escalofríos y fiebre? Y los síntomas que predominan te causan dolor torácico, dificultad respiratoria o expectoración con sangre, es momento de acudir al médico; sobre todo si quienes lo presentan son niños menores de 5 años, adultos mayores, personas que tienen enfermedades crónicas o que están recibiendo tratamientos que disminuyen la actividad de las defensas.