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MINERALES EN LA INFANCIA Desde al nacimiento hasta los 6 años de edad – Conciencia por la vida
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MINERALES EN LA INFANCIA Desde al nacimiento hasta los 6 años de edad

Los minerales son muy importantes para mantener las funciones del organismo, éste al no poder fabricarlos necesita incorporarlos a través de la alimentación. A continuación revisaremos algunos datos de los minerales con mayor importancia en la salud infantil:

HIERRO (Fe):

El cuerpo utiliza el hierro para fabricar la hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno de los pulmones a distintas partes del cuerpo, y la mioglobina, una proteína que provee oxígeno a los músculos. En la primera fase de crecimiento (primer año de vida), el desarrollo muscular está muy acelerado. La deficiencia de este mineral no solo retrasa el crecimiento sino además genera cierta alteración en el desarrollo cognitivo y psicomotor. Las fuentes de hierro más importantes son: carne blanca y roja, huevos, pescados, leguminosas y cereales fortificados. El hierro de las leguminosas y los cereales tienen una menor absorción, que mejora si los acompañamos con alimentos ricos en vitamina C.

CALCIO (Ca):

Es el mineral más abundante en el organismo, forma parte de huesos y dientes principalmente, ya que contienen el 99.9% de todo el calcio del cuerpo. El calcio es un mineral presente en gran concentración en la leche materna, las fórmulas infantiles y la leche de vaca. Hay que destacar su importante papel en el crecimiento y la formación de huesos y dientes durante los primeros años de vida. También interviene en la función del sistema inmune, en la contracción y relajación muscular, la presión arterial y en la función nerviosa ya que es esencial en la trasmisión de impulsos nerviosos.

FÓSFORO (P):

Es el segundo mineral más abundante en el organismo. El fósforo es fundamental para nutrir nuestro cerebro y mejorar la memoria. También interviene junto con el calcio en la formación y mantenimiento de los huesos, en el desarrollo de los dientes, en la formación de los tejidos musculares y en el metabolismo celular. Se encuentra en la leche materna, fórmulas infantiles, carne, huevo, leguminosas y cereales.

MAGNESIO (Mg):

El magnesio es importante para muchos procesos que realiza el cuerpo. Por ejemplo, regula la función de los músculos y el sistema nervioso, los niveles de azúcar en sangre y la presión sanguínea. Además, ayuda a formar proteína, masa ósea y ADN (el material genético presente en las células). El magnesio se encuentra naturalmente presente en muchos alimentos. Por ejemplo: leguminosas, nueces, semillas, cereales integrales y verduras de hojas verdes.

ZINC (Zn):

Este mineral ejerce varias funciones en el organismo. Es esencial para el metabolismo, la respuesta inmunológica, la función cognitiva y para el crecimiento. Promueve el apetito ya que fortalece el sentido del gusto, además ayuda a mantener la función e integridad del tracto gastrointestinal. Se suele requerir suplementación con zinc en casos de episodios de diarrea, ya que se ha demostrado que disminuye su duración e intensidad. El zinc se encuentra presente en una gran variedad de alimentos, pero fundamentalmente los que contienen proteínas, por ello, carnes rojas, pescados, leche y leguminosas, son buenas fuentes de este nutrimento.

Como podemos observar, la importancia de los minerales es tal, que hasta una ligera deficiencia puede conducir a alteraciones en el organismo, como: alteraciones en el crecimiento y desarrollo óseo, muscular, inmunológico, cognitivo y/o psicomotor.

En el caso de reconocer que la alimentación no es variada, suficiente y/o adecuada es importante acudir al médico, el podrá realizar una exploración médica completa para poder decidir la administración de suplementación con minerales, esta medida siempre resulta ser una intervención bastante efectiva.