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La artritis psoriásica - Conciencia por la vida
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La artritis psoriásica

De manera general, se suelen entender a las enfermedades articulares como más características de la vejez. Aunque es una realidad que con el paso de los años las articulaciones se deterioran de manera progresiva, existen otras formas de artritis que tienen un origen distinto, a veces a raíz de condiciones que parecerían no tener nada que ver con las articulaciones. Éste es el caso de la artritis psoriásica.

Como su nombre lo indica, la artritis psoriásica es un padecimiento que se presenta en personas con psoriasis, la cual es una enfermedad autoinmune que se manifiesta en la piel provocando lesiones muy particulares. Si bien es cierto que la psoriasis se considera una condición benigna, ésta puede derivar en otros problemas, principalmente en los ojos, en la boca y, naturalmente, en las articulaciones. Afortunadamente, solo entre un 20 y un 30% de los pacientes con psoriasis desarrollarán este tipo de artritis a lo largo del curso de su enfermedad. El motivo por el cual las articulaciones sufren daños en esta situación no está del todo claro, sin embargo, se sabe que está relacionado con la alteración inmunológica que explica la psoriasis.

Aunque la artritis psoriásica no sea muy común, es importante que todas las personas con psoriasis se mantengan en constante revisión médica para detectar de manera oportuna los síntomas articulares, pues éstos pueden presentarse en cualquier momento una vez que comienzan a aparecer las lesiones en la piel o incluso antes.

Al igual que otros tipos de artritis, la artritis psoriásica genera dolor e inflamación en diferentes articulaciones del cuerpo, sin embargo, presenta ciertas características que la distinguen. En primer lugar, muestra una predilección por las articulaciones que conectan la porción media de los dedos con la parte final de los mismos. Este dato es importante, pues otras formas de artritis, como la reumatoide, afecta con mayor frecuencia otros sitios, como las muñecas y las uniones de la mano con los dedos. De igual forma, la afectación de la columna vertebral, sobre todo a nivel de la espalda baja, es común en la artritis psoriásica.

Existen además otros síntomas que puede generar la artritis psoriásica, como la dactilitis y la entesitis. La dactilitis consiste en la inflamación completa de uno o varios dedos de las manos o los pies, dándoles una apariencia similar a una salchicha. Por su parte, la entesitis se refiere a la inflamación de las entesis, las cuales son el sitio de conexión entre un tendón y un hueso. Aunque existen numerosas entesis en el sistema músculo-esquelético, una entesis afectada frecuentemente en la artritis psoriásica es la que forma parte del famoso tendón de Aquiles.

Ante la presencia de estos síntomas, el médico mandará realizar estudios de laboratorio e imagen con la intención de asegurar el diagnóstico. Los exámenes de sangre en este caso ayudan a descartar otras formas de artritis similares, mientras que las radiografías ayudan a evaluar con mayor profundidad la magnitud del daño que ha provocado la enfermedad.

El tratamiento consiste en el uso de antiinflamatorios de diversos tipos en función de la respuesta individual de cada paciente. En casos en los que no sea suficiente la terapia de primera elección, se añaden medicamentos que actúan sobre los diversos mecanismos de comunicación química que tiene el sistema inmunológico, disminuyendo de esta manera sus efectos nocivos sobre las articulaciones.