Search
TOP
FORMAS DE TRANSMISIÓN DE LAS INFECCIONES. - Conciencia por la vida
22488
post-template-default,single,single-post,postid-22488,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,awake-ver-1.3,,eltd-smooth-page-transitions,eltd-mimic-ajax,eltd-grid-1200,eltd-blog-installed,eltd-default-style,eltd-fade-push-text-top,eltd-header-standard,eltd-sticky-header-on-scroll-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-slide-from-left,eltd-,eltd-fullscreen-search eltd-search-fade,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.3,vc_responsive

FORMAS DE TRANSMISIÓN DE LAS INFECCIONES.

En primer lugar, comentaremos que una infección es cuando un microbio patógeno invade a otro organismo llamado hospedero y donde se multiplica produciendo daño o enfermedad.

Puertas de entrada.

Para producir una infección, el virus, bacteria o cualquier otro microorganismo  requiere de una vía o puerta de entrada al cuerpo. Dependiendo del tipo de microbio, variará la puerta de entrada utilizada; por ejemplo, la puerta de entrada de algunos microbios es la boca, siendo ésta la entrada de diferentes microbios productores de diversas enfermedades.  

 

Otra puerta de entrada muy importante son las vías respiratorias, debido al  número de microbios infectantes que llegan a las personas por esta vía; por ejemplo, el virus de la gripe, el del resfriado común, las bacterias productoras de enfermedad en la garganta, nariz y oído. Además de éstas, los ojos, la piel y las mucosas también son puertas de entrada.

Los microbios que infectan la piel son capaces de perforarla y hacer de ella una vía de entrada, y aun, cuando algunos de ellos no son capaces de romper la piel, se sirven de alguien capaz de hacerlo, como los mosquitos, responsable de transmitir infecciones como el dengue o el paludismo. También son vías de entrada las mucosas de la vagina y la uretra. Las heridas son otra vía de entrada de los microbios capaces de producir infecciones en diversas partes del cuerpo.

 

Una vez que entraron los microbios a una persona se van a sitios específicos, algunos se establecen en el lugar donde penetraron, pero otros no se quedan en el sitio de entrada y emigran a otras áreas donde se establecen y multiplican. Los microbios son capaces de vivir en diferentes medios ambientales dentro del hospedero, por ejemplo, en los alimentos ya ingeridos, en las heces, en las estructuras respiratorias, en genitales, en vías urinarias y en sangre, dependiendo de qué tipo de microbio se trate.

Puertas de salida.

Los microbios se multiplican rápidamente, garantizando la supervivencia de su especie y aunque muchos mueren ante las defensas del hospedero, algunos sobreviven, y como no se pueden quedar en la misma persona permanentemente también tienen una puerta o vía de salida. Esta vía de salida es necesaria para que los microbios puedan infectar a otra persona, y lo hacen a través del ano, de las secreciones producidas por las vías respiratorias  que son expulsadas al estornudar, toser o hablar. 

Otra forma de transmisión de las infecciones son las secreciones de las mucosas de los genitales, ya que en términos generales pueden tener microbios patógenos, capaces de producir un grupo de enfermedades que se transmiten por actividad sexual. La sangre es otra vía más de salida, ya que al transfundirse,  debe ser extraída de un individuo que puede estar infectado, como pasa con el virus del SIDA o el virus de la hepatitis y todos aquellos microbios que sean capaces de permanecer en la sangre y ser infectantes a través del contacto con la sangre de otra persona.

Entonces, las vías de transmisión son el aire, el agua, el suelo, los alimentos y los transmisores biológicos como los mosquitos que pueden ser utilizados por bacterias, virus y parásitos.  El agua puede contener variados microbios que se ingieren al beberla; el suelo contiene múltiples parásitos que pueden ser transmitidos a través de él; los alimentos pueden contener microbios como las bacterias y virus. Con todas estas formas de transmisión los microbios tienen garantizada la posibilidad de seguir infectando a muchos individuos.