Search
TOP
El ataque isquémico transitorio: el preludio de un infarto cerebral - Conciencia por la vida
24234
post-template-default,single,single-post,postid-24234,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,awake-ver-1.3,,eltd-smooth-page-transitions,eltd-mimic-ajax,eltd-grid-1200,eltd-blog-installed,eltd-default-style,eltd-fade-push-text-top,eltd-header-standard,eltd-sticky-header-on-scroll-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-slide-from-left,eltd-,eltd-fullscreen-search eltd-search-fade,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.3,vc_responsive

El ataque isquémico transitorio: el preludio de un infarto cerebral

Dentro de lo catastróficas que pueden ser ciertas enfermedades, afortunadamente en algunos casos, antes de presentarse, nos envían una clara señal, que le permite temporalmente al enfermo sentirse a salvo, razón por la cual, ignorar esta advertencia tendría terribles consecuencias.

Al igual que todos los tejidos de nuestro cuerpo, el cerebro requiere de los nutrientes de la sangre para mantenerse trabajando. Al ser éste, el órgano más importante, la falta de sangre, incluso por breves instantes, puede resultar en daño irreversible a las neuronas. En el infarto cerebral, conocido coloquialmente como embolia cerebral, ocurre precisamente una interrupción del flujo sanguíneo en alguna parte del sistema nervioso,  debido normalmente a una placa de colesterol que provoca el  bloqueo de las arterias que lo abastecen. Dependiendo de la zona del cerebro que se quede sin circulación y del tiempo que dure la obstrucción, el daño puede ser variable, aunque es una realidad que en la mayoría de los casos es severo e incluso puede provocar la muerte.

¿Entonces… qué es un ataque isquémico transitorio y cómo se relaciona con el infarto cerebral?

Teniendo presente lo que es un infarto cerebral, resulta sencillo comprender qué es un ataque isquémico transitorio. Si analizamos su nombre, la palabra “ataque” refleja su comportamiento súbito y agresivo, lo cual es característico en esta condición y responde a la aparición de síntomas severos en cuestión de segundos. El término médico “isquémico” se refiere a la causa de estos síntomas. En medicina, la palabra “isquemia” se refiere a cualquier situación en la que se tapa la circulación, por lo que para hablar de ataque isquémico transitorio forzosamente debe estar bloqueado algún vaso sanguíneo. Finalmente, la palabra “transitorio” tiene el mismo significado que en cualquier otra situación, y en este caso, es lo que le quita buena parte de la severidad a este evento, pues quiere decir que el incidente pasará sin dejar secuelas. Justamente, la naturaleza temporal del ataque isquémico transitorio, por definición menor a 24 horas, así como la recuperación completa, son las únicas diferencias con el infarto cerebral.

Un ataque isquémico transitorio usualmente se presenta con alteraciones del habla, confusión, parálisis variable de la cara y/o brazos y disminución de la visión, todas de manera repentina. Es común que las personas afectadas sean adultos mayores de 50 años y que tengan además problemas de colesterol, obesidad o sobrepeso, diabetes o presión alta. Ante la aparición de estos síntomas es de vital importancia que la persona que los padece sea llevada inmediatamente a un servicio de urgencias, pues en ese momento no se puede distinguir un ataque isquémico transitorio de un infarto cerebral. En el hospital, se le realizará un estudio de imagen para verificar que no se trate de un infarto y se le darán medidas de soporte. Después de un periodo de vigilancia que puede durar desde varias horas hasta pocos días, el paciente podrá regresar a sus actividades normales. Sin embargo, como se dijo al principio de este texto, el ataque isquémico transitorio es una amenaza, por lo que no debe tomarse a la ligera. La persona que sufrió el ataque, a partir de ese momento, será un sujeto con alto riesgo no sólo para desarrollar un infarto cerebral, sino también un ataque al corazón. Por este motivo se le prescribirán uno o dos medicamentos para reducir la formación de coágulos dentro de la sangre, así como tratamiento para reducir los niveles de colesterol. Dependiendo del juicio médico y del riesgo que tenga este individuo, se podrá retirar después de algunos meses uno de los fármacos para la coagulación, pero el resto deberán tomarse de por vida. También, el apego estricto a una dieta baja en grasas y azúcares será primordial para lograr una prevención adecuada, de la misma manera que una rutina individualizada de ejercicio que se practique la mayoría de los días de la semana.