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Complicaciones de la diabetes tipo 2 - Conciencia por la vida
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Complicaciones de la diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es una condición extremadamente común en nuestro medio, sin embargo, no muchas personas están al tanto del alcance que puede tener esta enfermedad, incluidas las que la padecen. Es prácticamente de dominio general que la diabetes es una enfermedad del azúcar en donde encontramos niveles muy altos de esta en sangre, razón por la cual es también bastante conocido el hecho de que las personas diabéticas deben cuidar su alimentación. Tomando en cuenta lo anterior, podría parecer que la diabetes no es una enfermedad, pues el azúcar, llamada también glucosa, es un recurso energético muy valioso para el organismo, de tal forma que sería válido pensar que conviene tener altas cantidades de esta, además de que los síntomas que ocasiona son muy vagos y podrían pasarse por alto fácilmente. Entonces, ¿por qué es malo tener mucha azúcar en la sangre?

La diabetes tipo 2 es una condición en la que, gracias a los malos hábitos y en ocasiones a cierta predisposición genética, el órgano responsable de controlar los niveles de glucosa en sangre, el páncreas, se vuelve incapaz de llevar a cabo su labor, lo que resulta en la acumulación del azúcar en la sangre. Al principio de la enfermedad algunos síntomas leves pueden presentarse, como aumento de la frecuencia urinaria, hambre y sed excesiva o pérdida de peso. Sin embargo, si permitimos que la enfermedad avance con el paso de los años, síntomas mucho más severos pueden presentarse debido al daño permanente que genera la glucosa en varios de nuestros órganos. Si bien es cierto que aún no se entiende del todo el mecanismo por el cual el aumento sostenido de glucosa puede comprometer severamente a diferentes sistemas en el organismo, una teoría de las más aceptadas indica que el exceso de azúcar modifica las propiedades de ciertas sustancias en la sangre y las vuelve nocivas para las células de nuestro cuerpo.

Resulta difícil señalar a algún órgano que no sea vulnerable al daño que ocasiona la diabetes. Al estar el origen del daño en la sangre, se puede decir que ningún sistema está a salvo, pues todos los órganos requieren de la circulación para mantenerse vivos y funcionales. A continuación, describiremos las principales alteraciones que provoca la diabetes en los diferentes órganos y sistemas del organismo:

  • Sistema nervioso: El sistema nervioso es uno de los que más se afecta en la diabetes, en una entidad que se conoce como neuropatía diabética. Esta condición se caracteriza por daño de los nervios responsables de la sensibilidad, sobre todo en los pies, lo que puede generar el famoso pie diabético de no atenderse debidamente.
  • Ojos: de la misma manera que los nervios sensitivos se dañan con la diabetes, otros tejidos nerviosos también pueden sufrir importantes daños con esta enfermedad. La retina, que es la parte del ojo que convierte la luz en impulsos nerviosos que el cerebro interpreta como imágenes, puede dañarse por exceso de glucosa, generando ceguera.
  • Aparato gastrointestinal: tanto el estómago como el intestino presentan problemas para propulsar los alimentos en el contexto de la diabetes, debido al daño en los vasos sanguíneos que los alimentan, así como a los nervios que controlan sus movimientos. Esta alteración se va a presentar con náusea después del consumo de alimentos, así como con episodios continuos de estreñimiento o diarrea.
  • Aparato genito-urinario: los pacientes diabéticos presentan con mayor frecuencia problemas al orinar, como problemas de continencia y la persistencia del deseo de orinar aún después de haberlo hecho. De la misma forma, en estas personas es más común la disfunción eréctil, la disminución del apetito sexual y las relaciones sexuales dolorosas.
  • Sistema cardiovascular: uno de los principales problemas de la diabetes es su relación con el infarto al corazón, ya que en personas con esta enfermedad los infartos no sólo son más frecuentes, sino que también son más severos.
  • Infecciones: la diabetes condiciona un funcionamiento anormal de nuestro sistema inmune debido a los problemas que genera en la circulación y a la alteración de las células de defensa. Esto se traduce en infecciones más frecuentes y más severas.
  • Riñones: los riñones funcionan como un filtro que elimina las sustancias de desecho del organismo. En la diabetes, la capacidad de filtración de éstos órganos se ve comprometida, lo que resulta en acumulación de productos tóxicos en la sangre.

Como podemos ver, la diabetes tiene un gran potencial para amenazar la calidad de vida y provocar la muerte. La presencia de complicaciones amerita tratamientos sofisticados y caros para disminuir la progresión del daño, de tal manera que la estrategia más costo-efectiva es la prevención. Además de la monitorización gradual de nuestros niveles de glucosa en sangre, es importante llevar un estilo de vida saludable, limitando el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcar y grasa en favor de más verduras y frutas. Además, el ejercicio es un poderoso aliado para evitar que suban los niveles de glucosa. Sin embargo, es posible que en algunos pacientes estas medidas no sean suficientes, por lo que debe indicarse tratamiento farmacológico. De esta forma, incluso considerando de que la diabetes es incurable, se puede evitar el desarrollo de las complicaciones y mantener una calidad de vida aceptable a pesar de la enfermedad.