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Manía e hipomanía – Conciencia por la vida
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Manía e hipomanía

¿Qué son la manía y la hipomanía?

La manía y la hipomanía pueden entenderse como estados emocionales exageradamente elevados y energéticos que ocasionan problemas en las interacciones con otras personas. De acuerdo a la edición más reciente del manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría, la manía se define como un estado de ánimo anormal que dura al menos una semana y en el que pueden notarse al menos 3 de las siguientes:
● Aumento excesivo de la autoestima y/o sentimientos de grandeza que llevan a la persona a sentirse superior a los demás.
● Mientras dura el episodio de manía, el individuo presenta una disminución en la necesidad de sueño, de manera que pueden dormir pocas horas o incluso permanecer despiertos por días sin sentirse fatigados.
● La gente en el entorno del individuo afirma que lo notan excesivamente hablador o muy insistente por mantener una conversación.
● El individuo difícilmente puede retener una idea por mucho tiempo y se distrae fácilmente.
● Involucramiento excesivo y contraproducente en una o varias áreas de su vida (académica, laboral, social, religiosa, política, sexual, etc).
● Conductas de riesgo que amenazan la integridad física, social o económica del individuo o de quienes lo rodean.
Es importante considerar que para que un episodio de este tipo pueda catalogarse como manía, debe ocasionar un impacto importante en una o varias de las esferas de la vida cotidiana, sea familiar, social, laboral, académica, etc.
La hipomanía comparte muchos de los rasgos que ya se mencionaron acerca de la manía, sin embargo, la principal diferencia está en su menor intensidad, lo que conlleva a que tenga consecuencias menos severas.

¿Por qué es importante distinguir a la manía de la hipomanía?

A pesar de que puede resultar complicado diferenciar ambos estados, es importante que el psiquiatra evalúe minuciosamente el episodio para determinar si es uno u otro, ya que la manía y la hipomanía son manifestaciones de enfermedades mentales distintas y, por lo tanto, cada una va a requerir de un tratamiento específico. En este sentido, la manía es una característica exclusiva del trastorno bipolar tipo 1, mientras que la hipomanía puede presentarse tanto en el trastorno bipolar tipo 1 como en el tipo 2.

¿Cuál es el tratamiento de la manía y la hipomanía?

Debido a la naturaleza conflictiva y potencialmente peligrosa que tienen estos estados de ánimo, es importante ofrecer un tratamiento. Inicialmente, se debe controlar el episodio de manera rápida y, una vez estabilizado el paciente, el siguiente paso es continuar con un tratamiento de mantenimiento para evitar que se presenten episodios maníacos o hipomaníacos en el futuro. Para lograr esto, existen una gran variedad de medicamentos que actúan en el sistema nervioso, los cuales deberán escogerse de acuerdo a las características del paciente y al riesgo de efectos adversos.