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Nutrición Materna en la Lactancia - Conciencia por la vida
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Nutrición Materna en la Lactancia

En muchas leyendas de terror y vampiros, se nos relata la historia de seres malévolos que tienen deseo de comer nuestra sangre, con la idea de mantener su vida y obtener nutrientes que aseguren su supervivencia en la Tierra. Quizás nunca nos hemos puesto a pensar, pero, los humanos tenemos conocimiento de pequeños seres que obtienen nutrientes en una forma similar, y en este caso les llamamos lactantes.

Como sabemos la lactancia materna es recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante los primeros seis meses de vida. En este periodo se debe de garantizar la adecuada nutrición del lactante como continuación de la nutrición intrauterina, y tanto el estado nutritivo de las madres, como su alimentación,  pueden influir en la composición de la leche y, por ende, con el aporte de nutrientes al lactante.

Las necesidades nutricionales de la mujer aumentan durante el embarazo y la lactancia. Prácticamente todas las madres, a no ser que se encuentren en desnutrición, pueden producir leche en cantidad y calidad adecuadas para el lactante. Sin embargo, el cuerpo de la madre siempre priorizará las necesidades del bebé sobre las de ella, entonces, ¿cómo se mantendrá el estado nutricional de la madre?

Los principales nutrientes priorizados al bebé, por el cuerpo de las madres, son el hierro, el zinc, los folfatos, el selenio, yodo, el calcio y el cobre, así como, las vitaminas, la energía, las proteínas y los ácidos grasos. Así pues, las mujeres que no obtienen suficientes nutrientes de su alimentación pueden estar en riesgo de deficiencia de algunos elementos.

No existe una receta mágica que podamos generalizar para todas las madres, cada una tiene necesidades específicas. Lo que sabemos es que los requerimientos de cada mujer pueden variar dependiendo de su estado nutricional previo, del periodo de lactancia en que se encuentren, la edad, e incluso, del número de bebés que tenga. 

Sólo para evidenciar la importancia de las necesidades nutricionales durante la lactancia, debemos de considerar que durante los 4 a 6 meses de vida, el niño doblará su peso alcanzado durante los 9 meses de gestación.

Las madres no están obligadas a seguir dietas especiales, pero sugerencias de un especialista en nutrición, podrán ayudarles a centrar la atención en sus patrones de alimentación, mientras está amamantando. Por ejemplo, algunas recomendaciones establecerán un adecuado consumo de energía, una dieta equilibrada y variada, uso de alimentos fortificados, productos de origen animal e hidratación correcta.

También, debemos de pensar que algunos alimentos como el cacao, el chocolate y el maní, pueden producir cólicos en sus hijos.

Finalmente, sí hemos comprobado la existencia de hermosos seres “chupadores” de nutrientes, pero con amor, les llamamos bebés.