
Siegfried Rhein
Oct 27 2026Vacuna contra la influenza: cuándo aplicarla y a quiénes protege
Si el año pasado te vacunaste contra la influenza, quizá te preguntes: ¿por qué volver a hacerlo esta temporada? La respuesta es que los virus de la influenza cambian con el tiempo y la protección que ofrece la vacuna puede disminuir. Por ello, se recomienda vacunarse cada temporada. Además de ayudar a prevenir la influenza, la vacunación reduce el riesgo de enfermedad grave y complicaciones, especialmente en adultos mayores, niñas y niños pequeños, personas embarazadas y quienes viven con algunas enfermedades crónicas. ¿Cuándo conviene aplicarla, quiénes tienen prioridad y qué efectos puedes esperar después del piquete? Aquí te contamos lo que necesitas saber.
¿Por qué la influenza no es solo un catarro fuerte?
La influenza es una infección respiratoria causada por el virus de la influenza. A diferencia del catarro común, suele comenzar de manera repentina y puede provocar fiebre, tos, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de garganta y un malestar intenso. Una diferencia importante es que la influenza puede causar una enfermedad más intensa y provocar complicaciones, como neumonía, especialmente en personas con mayor riesgo.
Si tienes síntomas compatibles con influenza, especialmente si perteneces a un grupo de mayor riesgo o tus síntomas son intensos, conviene buscar valoración médica.
¿Cómo funciona la vacuna y por qué se aplica cada año?
La vacuna contra la influenza prepara a tu sistema inmunitario para reconocer y combatir los virus de la influenza. Para lograrlo, puede contener virus de influenza inactivados o componentes del virus, como proteínas, según el tipo de vacuna. Estos elementos no pueden causar influenza, pero permiten que las defensas del organismo los reconozcan y generen una respuesta inmunitaria, incluidos anticuerpos.
De esta manera se desarrolla memoria inmunológica: cuando el organismo vuelve a encontrarse con un virus de la influenza similar, puede reconocerlo y responder con mayor rapidez, lo que ayuda a reducir el riesgo de enfermar y de desarrollar complicaciones.
¿Y por qué repetirla cada año?
La vacunación se recomienda cada temporada por dos razones principales.
Primero, los virus de la influenza cambian constantemente. Por eso, la composición de las vacunas se revisa y actualiza periódicamente para incluir los virus que, de acuerdo con la vigilancia epidemiológica, se espera que circulen durante la próxima temporada.
Y segundo, la protección que proporciona la vacunación puede disminuir con el tiempo. Además, la protección no es absoluta y puede variar según la persona, el virus que circule y qué tan bien coincida con los virus incluidos en la vacuna. Aun así, la vacunación ayuda a reducir el riesgo de influenza y, especialmente, de enfermedad grave y complicaciones.
¿Cuándo empieza la vacunación en México y dónde se aplica?
En México, la campaña nacional de vacunación contra la influenza estacional comienza generalmente en octubre y continúa durante los meses de invierno. Las fechas exactas pueden variar cada temporada.
Lo ideal es vacunarse al inicio de la campaña, ya que el organismo tarda alrededor de dos semanas en desarrollar una respuesta inmunitaria. Si no te vacunaste al comienzo, aún puede ser conveniente hacerlo mientras la campaña esté activa.
¿Y dónde te la aplican?
La vacuna se aplica de manera gratuita en las unidades de salud y puntos de vacunación habilitados por instituciones como la Secretaría de Salud, IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE, Pemex y los servicios de salud de cada estado. Si no sabes cuál te queda cerca, pregunta en la clínica donde te atiendes normalmente.
¿Quiénes deben vacunarse con prioridad?
La vacunación contra la influenza se recomienda cada temporada y es especialmente importante para quienes tienen mayor riesgo de presentar complicaciones. Entre ellos están las personas embarazadas, niñas y niños pequeños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y el personal de salud.
En estos grupos, la vacuna es importante porque ellos tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones por influenza.
¿Por qué si estoy embarazada es importante vacunarme?
Durante el embarazo aumenta el riesgo de presentar influenza grave y sus complicaciones. Las vacunas inactivadas contra la influenza pueden aplicarse de manera segura durante cualquier etapa del embarazo. Además de proteger a la persona embarazada, la vacunación puede proporcionar al bebé anticuerpos que lo ayudan a protegerse durante sus primeros meses de vida.
¿Es normal sentirse mal después de la vacuna?
Puede ocurrir, después de la aplicación es común sentir dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar del piquete. Algunas personas también pueden presentar cansancio, dolor muscular, malestar general o una elevación leve de la temperatura (febrícula). Estas reacciones suelen ser leves y desaparecen por sí solas en uno o dos días.
Si el personal de salud no te indicó lo contrario, suele bastar con mover el brazo con normalidad y, si hay molestias, aplicar una compresa fría y limpia sobre la zona.
De estas molestias nace uno de los mitos más repetidos de la temporada: que la vacuna causa influenza. No es así. Las vacunas inactivadas y las que contienen únicamente componentes del virus no pueden causar influenza. Algunas personas pueden presentar malestar temporal después de vacunarse, pero esto no significa que tengan influenza.
¿Por qué hay quienes se enferman después de vacunarse?
La protección no es inmediata: el organismo necesita alrededor de dos semanas para desarrollar una respuesta inmunitaria después de la vacunación. Además, la vacuna protege contra los virus de influenza que contiene y no contra todos los virus que pueden causar infecciones respiratorias.
En algunos casos, una persona puede infectarse con un virus de influenza que no coincida completamente con los incluidos en la vacuna. También puede presentar otra infección respiratoria que cause síntomas similares.
Por eso, vacunarse no es un blindaje absoluto. Aun así, la vacunación ayuda a reducir el riesgo de influenza y, sobre todo, de enfermedad grave y sus complicaciones.
¿Qué señales ameritan una consulta médica?
La mayoría de las molestias posteriores a la vacuna se van solas. Aun así, busca atención médica si notas cualquiera de estas señales, ya sea después de la aplicación o durante un cuadro de influenza:
Ronchas, hinchazón de cara o garganta, o dificultad para respirar poco después de la aplicación.
Molestias del piquete o fiebre que empeoran después del segundo día en lugar de ceder.
Falta de aire, dolor u opresión en el pecho, o confusión en una persona con influenza.
Fiebre que no cede con los días o que regresa después de una mejoría.
En niños y niñas pequeños: respiración rápida o con esfuerzo, rechazo de líquidos o decaimiento marcado.
Durante el embarazo o si tienes una enfermedad crónica: síntomas de influenza, especialmente si son intensos o empeoran, ya que existe un mayor riesgo de complicaciones.
RECUERDA.
La vacuna contra la influenza no garantiza que no te enfermes ni protege contra todos los virus respiratorios. Sin embargo, ayuda a reducir el riesgo de enfermedad grave y complicaciones. Si tienes dudas sobre la vacunación o necesitas saber si tú, un niño pequeño o un adulto mayor debe vacunarse, consulta con el personal de salud.
Fuentes

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