Magnesio: qué es y para qué sirve en el cuerpo - Siegfried Rhein Sigfrid

Siegfried Rhein

Oct 17 2026

Magnesio: qué es y para qué sirve en el cuerpo

De un tiempo para acá, el magnesio aparece en todas partes. En un video prometen que quita el insomnio, en otro aseguran que acaba con los calambres y en el chat de la familia alguien pregunta si ya todos deberían tomarlo. Antes de sumarte a la tendencia, vale la pena conocer qué hace realmente este mineral, en qué alimentos está y cuándo su falta sí es un asunto médico.

¿Qué es el magnesio y para qué sirve?

El magnesio es un mineral esencial, como el calcio y el potasio, y tu cuerpo lo necesita para más de 300 reacciones bioquímicas, es decir, procesos químicos con los que las células hacen su trabajo. Buena parte de su fama es merecida: participa en el funcionamiento normal de los músculos y de los nervios, ayuda a mantener los huesos fuertes, contribuye a regular la glucosa (que es el azúcar que circula en la sangre) y la inflamación.

También interviene en los procesos genéticos de las células, así como en la producción de energía y de proteínas, que son los materiales con los que el organismo construye y repara sus tejidos. Por eso, cuando el magnesio falta durante un tiempo prolongado, las alteraciones pueden manifestarse en diversas funciones: desde dolores musculares hasta alteraciones en el ritmo del corazón.

El cuerpo lo obtiene de los alimentos, y las deficiencias importantes generalmente se deben a enfermedades, medicamentos u otros factores que alteran su absorción o aumentan su pérdida, más que a la dieta por sí sola.

¿En qué alimentos se encuentra el magnesio?

No hace falta buscar productos exóticos: el magnesio está en alimentos que se consiguen en cualquier mercado. Destacan los siguientes:

  • Verduras de hoja verde oscura, como la espinaca.

  • Leguminosas, la familia del frijol, la lenteja y el garbanzo.

  • Nueces y semillas, como la almendra y la nuez de la India.

  • Cereales integrales -que conservan la cubierta del grano- como la avena.

  • Frutas, como el plátano y el aguacate.

  • La leche y algunos productos de soya.

Si vives con una enfermedad de los riñones o de los órganos que procesan los alimentos), o sigues una dieta indicada por un profesional de la salud, consulta con tu médico antes de hacer cambios importantes en tu alimentación. Fuera de esos casos, dar más espacio a estos alimentos en una dieta variada suele ser la forma más sencilla de obtenerlo.

¿Qué pasa cuando falta magnesio y quiénes tienen más riesgo?

El nivel bajo de magnesio en la sangre recibe el nombre de hipomagnesemia. Al principio, es difícil de detectar porque las primeras alteraciones son difíciles de notar: pérdida de apetito, náuseas, vómitos, cansancio y debilidad. A medida que la deficiencia se agrava, aparecen molestias más graves como entumecimiento, calambres o espasmos musculares, movimientos oculares anormales, latidos irregulares del corazón y convulsiones.

El riesgo de padecer alteraciones del magnesio no se reparte parejo. Suelen tener mayor probabilidad de deficiencia los adultos mayores, las personas con diabetes tipo 2 y quienes padecen trastornos digestivos que dificultan la absorción de nutrientes, como la enfermedad inflamatoria intestinal. El consumo excesivo de alcohol, la diarrea crónica y ciertos medicamentos también pueden disminuir el magnesio. Sin embargo, presentar alguno de estos factores no significa necesariamente que exista una carencia del mineral, sino que el tema merece consultarse con el médico.

¿Qué dice la evidencia sobre los suplementos de magnesio?

Los suplementos son útiles únicamente bajo supervisión médica para tratar deficiencias ya comprobadas; consumirlos sin una valoración de un profesional carece de respaldo sólido y puede implicar riesgos. Al no tener las mismas regulaciones que los medicamentos, ni ser "lo natural" sinónimo de inofensivo, su uso indiscriminado o combinado con medicamentos puede resultar perjudicial. Por ello, cualquier suplementación —como la de magnesio en exceso— debe ser evaluada y autorizada por un médico.

Los mitos del magnesio en redes sociales

¿Cuál es la verdad sobre los siguientes mitos? A todos nos falta magnesio; el magnesio cura el insomnio y la ansiedad; si es natural, no hace daño; y el cansancio y los calambres siempre son por falta de magnesio.

El déficit real de magnesio es poco común y requiere diagnóstico médico. El mineral no es una cura comprobada para el insomnio o la ansiedad, y su consumo desmedido como suplemento "natural" puede resultar tóxico o interferir con fármacos. Alteraciones como la fatiga o los calambres no siempre se relacionan con este mineral, por lo que se debe evitar la automedicación y acudir al médico.

¿Cuándo conviene consultar al médico?

Ante los siguientes síntomas, es recomendable agendar una consulta médica:

  • Calambres o espasmos musculares frecuentes e injustificados.

  • Entumecimiento corporal.

  • Cansancio o debilidad persistente que no cede con el descanso.

  • Arritmias o latidos irregulares.

  • Movimientos oculares anormales.

Nota: Las convulsiones requieren atención médica de emergencia inmediata. Ninguno de estos signos confirma por sí solo una falta de magnesio, pero indican la necesidad de una revisión.

El magnesio es un mineral esencial que se obtiene principalmente a través de una dieta variada. Su suplementación no debe responder a tendencias, sino a la valoración y guía de un profesional de la salud.

Fuentes

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