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Tos de fumador - Conciencia por la vida
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Tos de fumador

Es común que las personas que fuman presenten tos. La tos del fumador es persistente y se desarrolla a largo plazo, esto quiere decir, que se manifiesta por un periodo mayor a dos o tres semanas. Puede iniciar con tos seca, sobre todo en aquellos fumadores no crónicos, y transcurrido un tiempo empiezan a producir flemas que acompañan la tos; esta flema puede ser clara, blanca, amarilla o incluso verde o marrón. Otras molestias incluyen dolor de garganta y pecho, y en ocasiones se puede presentar un sonido al respirar, similar a un gato cuando ronronea, además de falta de aliento. Sin embargo, los síntomas de la tos del fumador suelen empeorar progresivamente con el tiempo, a menos que la persona deje de fumar.

Este tipo de tos empeora al despertar; la causa principal es porque el cuerpo busca la forma de eliminar los químicos provenientes del consumo de tabaco, que entraron a las vías respiratorias. Lo que sucede, es que al entrar en el cuerpo, muchos de estos químicos interfieren con la función de los cilios, unas pequeñas estructuras que son como pelos, los cuales se encuentran en todo el tracto respiratorio y ayudan a filtrar las sustancias dañinas. El cigarro contiene varias sustancias que entorpecen el movimiento de estos cilios e incluso pueden llegar a reducir su longitud, permitiendo que más sustancias dañinas entren en los pulmones, por lo cual el organismo como mecanismo de defensa, provoca la tos para así expulsarlas.

Cabe destacar que la tos comienza a disminuir dentro de los 3 meses de haber dejado de fumar, sin embargo es probable que al inicio puede aumentar, ya que el cuerpo necesita eliminar la acumulación de toxinas de las vías respiratorias.

Existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a calmar la irritación, entre ellas: mantenerse hidratado, practicar ejercicios de respiración profunda, comer saludablemente y elevar la cabeza por la noche. Asimismo es importante no intentar suprimir la tos sin una prescripción médica, ya que esta se encuentra ayudando a eliminar las sustancias dañinas de los pulmones. Así que, antes de tomar supresores para la tos del fumador, siempre se debe consultar a un médico. De igual forma se le recomienda acudir a su clínica más cercana cuando la tos persiste durante más de 3 semanas, y empieza a interferir con la vida cotidiana, ya que, provoca problemas para dormir, pérdida de peso extrema, constantes dolores de cabeza, incontinencia urinaria, desmayo después de toser y/o dolor en las costillas. Además que si no es tratado adecuadamente las complicaciones suelen ser severas como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), enfisema o cáncer.