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¿LOS NIÑOS PADECEN DOLOR? - Conciencia por la vida
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¿LOS NIÑOS PADECEN DOLOR?

El estudiar y tratar el dolor en el niño toma gran importancia en el campo de la Medicina moderna. En nuestro medio, la atención de los niños con dolor se inició en mayo de 1993 cuando se formó la primera clínica del Dolor Pediátrica en el Hospital General de México.

En relación al dolor en los niños aun en nuestros días, prevalecen varios mitos y actitudes equivocadas como: creer que el recién nacido no sufre dolor porque su sistema nervioso es inmaduro, que los niños no tienen memoria del dolor, que existe relación directa entre la cantidad de dolor y el tamaño del daño, que los niños procesan ciertos medicamentos para mitigar el dolor (como los opioides) de diferente forma a los adultos y que además los niños se vuelven fácilmente adictos a ellos.

La realidad es que todas las estructuras nerviosas necesarias para percibir dolor en los niños están bien desarrolladas, incluso en las etapas de gestación, siendo así, ahora se habla de dolor fetal y dolor en recién nacidos y se sabe que un recién nacido sufre mayor dolor que un adulto. Al respecto se reconoce que si no se trata adecuadamente el dolor en un recién nacido puede producir conductas adictivas, autodestructivas y antisociales.

Respecto a la memoria del dolor se ha comprobado que los niños tienen cambios en su conducta después de experiencias dolorosas, que pueden reflejarse hacia el futuro en la etapa preescolar, haciendo que sean más sensibles al dolor y con tendencia a la angustia.

En cuanto a la relación del tamaño del daño-dolor, es una aseveración errónea, ya que hay algunos tipos de dolor donde no es visible el daño y el dolor existe.

Los niños de más de un mes de vida, ya procesan los medicamentos para el control del dolor de manera muy similar a la de los adultos. Y, por último, la adicción en niños es muy rara después del uso intrahospitalario de algunos medicamentos (opioides) para el manejo del dolor agudo.

También existen ciertas actitudes equivocadas con respecto al dolor en los niños, ya que se cree que: el dolor es bueno porque tiene implicaciones religiosas, se considera que el dolor es necesario porque forma el carácter, además de que médicos y enfermeras tienden a minimizar el dolor en los niños ya que se acostumbran a su llanto, no dando interpretación del mismo.

Por otro lado, se ha comprobado a través de encuestas realizadas en escuelas primarias que los padres no le dan importancia al dolor. En ellas, se reflejó que el 24% de los escolares sufren dolor recurrente y de éstos el 70% persiste con dolor.

Es común catalogar al niño que padece dolor recurrente como portador de dolor psicológico; esta creencia es falsa, ya que en la actualidad se ha demostrado que el mayor porcentaje de niños que sufren dolor recurrente tienen alguna enfermedad.

Por todo lo anterior, es necesario concienciar tanto a la población médica como a la población general de que el niño que aún no habla, su lenguaje es el llanto, la sonrisa y la expresión corporal.

Existen escalas de valoración del dolor dependiendo de la etapa de desarrollo del niño, que se basan en la conducta, tomando en cuenta el grado de llanto del recién nacido y del lactante, la expresión facial, la respiración, movimientos de piernas y brazos y el estado de alerta.

Es importante distinguir cualquier expresión de dolor en los niños para acudir al médico, ya que la falta de diagnóstico por no dar credibilidad al dolor en el niño puede costar la vida del infante.