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La sal y la hipertensión arterial: lo que pocos entienden pero muchos dicen – Siegfried Rhein
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La sal y la hipertensión arterial: lo que pocos entienden pero muchos dicen

Si acostumbras ir a restaurantes seguramente has notado que en los últimos años hay un elemento que, aunque era considerado indispensable en el pasado, hoy brilla por su ausencia en la mesa de tu local de preferencia, nos referimos al salero.

¿Cuál es el problema con la hipertensión arterial?

Con el aumento de ciertas enfermedades no transmisibles, entre ellas la hipertensión arterial, las autoridades de salud han optado por una medida que podría considerarse “drástica” para aquellos que dicen que la comida “no les sabe”: retirar el salero de la mesa para desmotivar el consumo de sal. En la Ciudad de México en el 2013 se inició con esta estrategia, con la intención de crear conciencia acerca del daño a la salud que puede ocasionar el abuso en el consumo de sal. Si bien es cierto que de cualquier forma el salero está disponible con tan solo pedirlo, este tipo de medidas logran que, en algunos casos, las personas olviden ponerle sal a sus alimentos.

A todo esto podrás preguntarte, ¿por qué las máximas autoridades de la salud en México, en lugar de atender situaciones más urgentes como la mortalidad infantil o la desnutrición, le han dado tanta a importancia a una medida que parece exagerada? La realidad es que la hipertensión arterial es un problema de una magnitud muy parecida a la desnutrición o la mortalidad infantil, ya que precede a condiciones potencialmente letales y afecta al 25% de los adultos en México, lo que en otras palabras quiere decir que 1 de cada 4 adultos mexicanos es hipertenso y por lo tanto tiene un riesgo incrementado de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (derrame cerebral).

¿Qué relación tiene la sal con la hipertensión arterial?

Con seguridad podemos decir que bastante, pero como todo aquello que no se informa en su totalidad, los mitos acerca de este tema abundan. Por ejemplo, es común que la gente piense que la sal funciona como el sarro que obstruye el flujo del líquido dentro de una tubería, mientras que el colesterol en exceso es el responsable. La sal ocasiona que el agua presente en la sangre se retenga, lo que significa que el volumen de líquido en nuestra circulación se incremente, de la misma forma en que un globo lleno de agua, a medida en que lo llenamos más y más observamos como aumenta su tensión conforme se infla, debido a que la presión que ejerce el agua sobre él continúa elevándose. De igual manera, el exceso de líquido en la sangre presiona las paredes de nuestros vasos sanguíneos, que actúan como la red de tuberías que conduce la sangre a todos nuestros órganos. En situaciones normales, esta saturación de líquido no debería ser un problema, ya que los riñones eliminan el exceso de sal y con ella también el exceso de agua, disminuyendo así la presión. Sin embargo, en la mitad de los pacientes hipertensos existe un defecto en la eliminación de sal y por eso esta tiende a mantenerse circulando dentro de nuestros vasos sanguíneos.

¿Cómo saber si alguien tiene o está en riesgo de padecer hipertensión arterial?

Uno de los principales problemas con la hipertensión es que en apariencia no presenta molestias, o si las llega a presentar son casi imperceptibles. Dolor en la parte de atrás de la cabeza, náusea, sangrado nasal sin aparente causa o en ocasiones ver luces destellantes por algunos segundos, son solo algunos de los factores de riesgo de la presión alta. Esto nos obliga a generar un hábito de chequeo de las cifras de nuestra presión arterial, ya que de otra forma la hipertensión puede pasar desapercibida, no por nada la llaman el “asesino silencioso”.

Si tienes sobrepeso u obesidad, tienes alteraciones del colesterol o los triglicéridos, llevas una mala dieta (elevada en sal, grasas saturadas y azúcares refinados), no haces ejercicio, tienes más de 50 años, hay antecedentes de enfermedades del corazón en tu familia o tienes diabetes, es probable que padezcas o puedas padecer de hipertensión. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que la mayoría podemos identificarnos con al menos uno de estos factores de riesgo, por lo que es preferible una revisión periódica de la presión arterial. Naturalmente, si presentas uno o varios factores de riesgo la supervisión debe ser prioritaria.

¿Cómo prevenir un descontrol en la presión arterial?

Enfocándonos en el tema del consumo de sal, la disminución de su uso es una medida eficiente en la mayoría de los pacientes hipertensos, de modo que la idea de retirar los saleros de las mesas tiene mucho más sentido de lo que aparenta. A pesar de lo “insípida” que pueda quedar la comida, disminuir nuestro consumo de sal es una forma en que podemos prevenir y tratar una de las enfermedades más comunes y peligrosas en nuestro medio. Es por todo esto que, incluso si no eres hipertenso, te recomendamos lo siguiente:

  • Así como en los restaurantes, retira el salero de la mesa donde comes.
  • Siempre prueba los alimentos antes de agregarles sal (es probable que te gusten de cualquier forma).
  • En la medida de lo posible limita el consumo de alimentos procesados, pues son estos los que contienen la mayor cantidad de sal.
  • Si estás muy acostumbrado a salar tus alimentos, intenta usar otro tipo de condimentos.