Search
TOP
La obesidad y su relación con el Síndrome metabólico – Siegfried Rhein
15128
post-template-default,single,single-post,postid-15128,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,awake-ver-1.3,eltd-smooth-scroll,eltd-smooth-page-transitions,eltd-mimic-ajax,eltd-grid-1200,eltd-blog-installed,eltd-default-style,eltd-fade-push-text-top,eltd-header-standard,eltd-fixed-on-scroll,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-slide-from-left,eltd-,eltd-fullscreen-search eltd-search-fade,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive

La obesidad y su relación con el Síndrome metabólico

El estilo de vida del ciudadano latinoamericano, dista mucho del que lleva a cabo el europeo, y esta comparación inicial es necesaria para entender la razón principal del incremento en enfermedades metabólicas y cardiacas, principales causas de mortalidad a nivel mundial, sin embargo, en Latinoamérica y en el caso especial de México, llevamos el lugar número uno en una consecuencia de lo que se considera un descuido crónico de la persona y de la sociedad: La obesidad.

¿Qué es?

La obesidad se considera como un aumento excesivo de grasa corporal, que repercute directamente en el peso y salud de quien la padece. En el siglo XXI, cuando se habla de obesidad, no se comenta solo como una condición, sino como enfermedad, ya que, a causa de la acumulación excesiva de grasa, el paciente desarrolla complicaciones en todos los órganos y sistemas, como: hígado graso, deformación y desgaste de articulaciones, reflujo gastroesofágico, dificultades para respirar o ronquidos por la noche, condiciones que lo llevan a no descansar adecuadamente; “el efecto de bola de nieve” es como de mejor forma se puede definir a esta enfermedad. Mencionar todas las complicaciones o enfermedades secundarias a la obesidad, toma un poco más de espacio, sin embargo, es importante hacer mención sobre la relación de la obesidad con las enfermedades metabólicas que entre sí se impulsan para agravar más la salud del paciente; Hipertensión, Diabetes y desequilibrio de grasas buenas y malas en la sangre se funden en el Síndrome Metabólico para llevarlo a un fin común, la muerte por complicaciones cardiovasculares.

¿Por qué ocurre?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la causa fundamental del sobrepeso y obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y las gastadas, a manera más coloquial, es la diferencia entre lo que “comemos” y lo que “quemamos”. Debido a la creciente urbanización y migración de pueblos a ciudades, el mexicano ha cambiado su estilo de vida, sustituyendo aquella dieta equilibrada basada en lo que ahora se conoce como “orgánico” por alimentos de alto contenido calórico ricos en grasa, aunado a un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo y las nuevas formas de transporte, entre otras cosas.

Signos y Factores de riesgo

El problema y gran característica de la obesidad, así como de los otros componentes del síndrome metabólico como la hipertensión o la diabetes, es el categórico de “Enfermedades Silenciosas” ya que previamente no existen señales de alerta perceptibles que antecedan al desarrollo de la enfermedad. Además, la obesidad se ha vuelto tan común que lamentablemente ahora cae en la normalidad, siendo perfectamente aceptada y dejando de verse como un problema real de salud en donde el enfermo presenta factores de riesgo que gradualmente lo van deteriorando. El paciente con exceso de grasa abdominal es muy común que presente reflujo gastroesofágico, el peso sobre las articulaciones las ha desgastado, tanto que podrá presentar dolor de articulaciones de carga, como la rodilla y tobillos; o el que se la vive entre dietas y fluctuaciones de peso, tendrá problemas con la vesícula; el objetivo no es repasar las complicaciones en todos los órganos y sistemas del cuerpo humano, pero si entender que muchos de los factores de riesgo son alertas en amarillo de complicaciones futuras.

Prevención

Lo mejor de todo, es que la obesidad puede prevenirse y tratarse, y aunque existen medicamentos que ayudan a disminuir de peso, la prevención y cuidado diario siempre serán el camino más duradero y sano; al entender que la obesidad es un desequilibrio entre las calorías de lo que comemos y lo que quemamos, se tiene que encontrar el balance y equilibrio individual. Lo básico y más entendible es disminuir la ingesta de alimentos con alto contenido calórico y de grasas, además de realizar ejercicio físico diario, el cuerpo humano no entiende de sábados u horarios de oficina.

Cuándo debes acudir a tu médico

Cualquier persona que note un incremento de peso y que no logre controlarse con una dieta equilibrada y ejercicio regular, debe acudir a recibir ayuda profesional ya que existen algunas otras enfermedades que pueden predisponer al incremento de peso sin que estas medidas higiénicas tengan relación.

En general, y para que una terapia funcione es recomendable acudir no solo con el médico, si no con un equipo multidisciplinario que apoye desde todos los puntos de vista, psicólogos, nutricionistas y entrenadores físicos, son profesionales de la salud que aportan medidas de gran utilidad en mejorar la salud del enfermo.

Si tienes dudas sobre la obesidad o alguna otra enfermedad metabólica acude con un profesional que te pueda orientar para la prevención y el control de las mismas.