Search
TOP
LA IMPORTANCIA DE LAS VITAMINAS EN LA INFANCIA Desde al nacimiento hasta los 6 años de edad – Conciencia por la vida
15671
post-template-default,single,single-post,postid-15671,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,awake-ver-1.3,,eltd-smooth-page-transitions,eltd-mimic-ajax,eltd-grid-1200,eltd-blog-installed,eltd-default-style,eltd-fade-push-text-top,eltd-header-standard,eltd-sticky-header-on-scroll-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-slide-from-left,eltd-,eltd-fullscreen-search eltd-search-fade,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.3,vc_responsive

LA IMPORTANCIA DE LAS VITAMINAS EN LA INFANCIA Desde al nacimiento hasta los 6 años de edad

Las vitaminas son nutrimentos esenciales, es decir, la mayoría de ellas hay que aportarlas con la dieta, ya que el cuerpo es incapaz de sintetizarlas. En su mayoría actúan como facilitadores de procesos fisiológicos, lo que significa que se necesitan para que todo funcione de una forma normal. A continuación revisaremos algunos datos de vitaminas con mayor importancia en la salud infantil:

 

  1. VITAMINA D:

Esta vitamina se necesita para la absorción de calcio y fósforo, sobre todo para regular el paso del calcio a los huesos. Su deficiencia provoca debilidad ósea y muscular, pudiendo provocar en los niños un desarrollo óseo anormal conocido como raquitismo. Podemos encontrarla en alimentos como aceites de pescado y yema de huevo. Existen también leches y cereales enriquecidos con esta vitamina.

 

  1. VITAMINA A:

La vitamina A es importante para mantener la buena salud de las mucosas y de la piel. Su deficiencia provoca problemas de visión, en particular la visión nocturna, además de aumentar el riesgo de sufrir infecciones como sarampión. Podemos encontrarla en alimentos como hígado, zanahoria, espinacas, calabaza y mango.

 

  1. VITAMINA C:

Se le conoce también como ácido ascórbico. La vitamina C es un antioxidante importante para mantener el correcto funcionamiento del organismo. Facilita la absorción de hierro y promueve la síntesis de colágeno. Su deficiencia provoca escorbuto, hinchazón y hemorragia en las encías. Podemos encontrarla en alimentos como pimientos, tomate, espinacas, cítricos, piña, guayaba y kiwi.

 

  1. VITAMINA B1 o TIAMINA:

Es fundamental para que los impulsos nerviosos se transporten adecuadamente. Su deficiencia produce fatiga, mal humor y poco rendimiento en general. Podemos encontrarla en alimentos como panes de grano entero, hígado de cerdo, leguminosas, papa y germen de trigo.

 

 

  1. VITAMINA B2 o RIBOFLAVINA:

Nos permite transformar los azúcares en energía y favorece la absorción de hidratos de carbono, proteínas y grasas. Su deficiencia provoca inflamación de boca y lengua, dermatitis, dolor de garganta y anemia. Podemos encontrarla en alimentos como lácteos, pan integral, verduras de hoja verde y huevo.

 

  1. VITAMINA B3 o NIACINA:

Ayuda a la desintoxicación del organismo y a prevenir el estrés. Su ausencia puede provocar dermatitis, trastornos gastrointestinales (dolores gástricos, pérdida de apetito y diarrea), fatiga y depresión. Podemos encontrarla en alimentos como pescado, hígado, carne, huevo y cacahuates.

 

  1. VITAMINA B6 o PIRIDOXINA:

Importante para la formación de las células y para el crecimiento del cuerpo. Su deficiencia provoca nerviosismo, depresión, debilidad y alteraciones de la piel. Podemos encontrarla en alimentos como carne de cerdo, yema de huevo, leche y leguminosas.

 

  1. VITAMINA B9 o ÁCIDO FÓLICO:

Es indispensable para el buen desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso. Su deficiencia provoca anemia y mala absorción de los nutrimentos debido a un desgaste del intestino. Podemos encontrarla en alimentos como verduras de hoja verde, hígado, trigo, huevo, pescado y lentejas.

 

  1. VITAMINA B12 o CIANOCOBALAMINA:

Mantiene un estado saludable del sistema nervioso, de la formación de glóbulos rojos y un correcto funcionamiento del aparato digestivo. Su déficit provoca anemia y alteraciones neuronales. Podemos encontrarla en alimentos como hígado, lácteos, carne y huevos.

 

Como podemos observar, la importancia de las vitaminas es tal, que hasta una ligera deficiencia puede conducir a alteraciones en el organismo, como: variaciones en el sueño, pérdida de apetito y de peso corporal, irritabilidad, falta de concentración y menor capacidad de defensa contra agentes infecciosos. En el caso de reconocer que la alimentación no es variada, suficiente y/o adecuada es importante acudir al médico, el podrá realizar una exploración médica completa para poder decidir la administración de suplementación con vitaminas, esta medida siempre resulta ser una intervención efectiva.