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La distimia - Conciencia por la vida
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La distimia

No cabe duda que los trastornos depresivos son condiciones psiquiátricas de suma importancia. A pesar de que a simple vista no se perciban como padecimientos severos en un sentido tradicional, como el cáncer o el infarto, tienen un impacto importante. Por ejemplo, el trastorno depresivo mayor genera alteraciones significativas en la calidad de vida de los pacientes y en la de las personas en su entorno cercano, además de que incrementa de manera considerable el riesgo de suicidio. También debemos tomar en cuenta que la depresión mayor no es la única enfermedad mental con síntomas depresivos. Otras condiciones como la bipolaridad, el trastorno depresivo de la personalidad o la distimia se presentan de manera similar y pueden tener también un mal pronóstico. En este sentido llama la atención la distimia, pues a pesar de que se caracteriza por ser más sutil, puede tener complicaciones importantes.

¿Qué es la distimia?

La distimia se puede definir como un estado depresivo menos intenso que el que presentan los pacientes con depresión mayor. Tiende a iniciar de manera gradual durante la adolescencia o la juventud y es más común en las mujeres. Las personas con distimia normalmente presentan baja autoestima, pensamientos pesimistas y sentimientos de culpa, enojo y/o irritabilidad. También es común que estos pacientes tiendan a retraerse socialmente, sentirse cansados continuamente y que presenten dificultad para concentrarse. Por su parte, el trastorno depresivo mayor presenta síntomas muy parecidos, pero con una mayor severidad, además de que suelen añadirse también alteraciones físicas que no son características de la distimia, como el insomnio, la disminución del apetito, la pérdida de peso y una baja en la libido.

Causas de la distimia.

La causa de la distimia no está del todo clara, sin embargo, se han identificado algunos patrones que orientan a su origen. En primer lugar, se ha observado que es común que haya otras personas con trastornos depresivos en las familias de los pacientes distímicos, lo cual señala que existe cierta predisposición hereditaria.

Síntomas de la distimia

 Es común que las personas con este padecimiento sean muy dependientes de la aprobación de otras personas para sentirse bien. Considerando que es bastante frecuente que esto no ocurra, se presentan episodios depresivos de manera recurrente. Finalmente, se ha propuesto que la gente con distimia enfrenta las situaciones estresantes de manera disfuncional: en lugar de evadir o enfrentar los problemas, tienden a caer en sentimientos de victimización y desesperanza.

Aunque es una realidad que la distimia no tiene el mismo impacto que otras enfermedades mentales de mayor severidad, su manejo es complicado y sus complicaciones pueden ser severas. Una proporción importante de pacientes distímicos pueden evolucionar hacia una depresión mayor si no se interviene adecuadamente. Por otra parte, este padecimiento se caracteriza por sus continuas recaídas y porque muchos de los pacientes no alcanzan una recuperación completa.

Tratamiento para la distimia.

El tratamiento consiste en la combinación de dos modalidades complementarias. Por un lado, el paciente deberá recibir psicoterapia, la cual tiene el objetivo de modificar los pensamientos negativos y de mejorar la interacción con otras personas. Al mismo tiempo, algunos fármacos antidepresivos pueden servir para mejorar el cuadro. Al ser una condición en la que los síntomas suelen mantenerse por mucho tiempo, normalmente los medicamentos deben usarse por periodos largos, de alrededor de 6 a 12 meses.