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Generalidades del dolor crónico – Conciencia por la vida
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Generalidades del dolor crónico

A lo largo de los años el dolor ha sido ampliamente estudiado por la comunidad médica, y lo han definido como una experiencia sensorial y emocional desagradable que se asocia con un daño a los tejidos real o potencial; la manera en la que se percibe el dolor, es compleja y difiere enormemente entre persona y persona.
El dolor se puede clasificar de diferentes maneras, una de las clasificaciones más utilizadas es dependiendo de su duración.

El dolor agudo: mayormente es consecuencia de una enfermedad, inflamación, o lesión de tejido; por lo general aparece de manera abrupta, por ejemplo, luego de un trauma o una operación, y muchos pueden acompañarse por ansiedad o angustia emocional. Es un dolor autolimitado y con una mayor duración no mayor a 3 meses.
El dolor crónico: Persiste durante un período de tiempo más largo que el dolor agudo (generalmente se considera con una duración mayor a 3 meses) y resiste la mayoría de los tratamientos médicos. Puede causar complicaciones físicas y psicológicas (depresión, alteración del comportamiento, trastornos del sueño, pérdida de peso) para las personas que lo padecen. Algunos ejemplos de patologías que causan dolor crónico son:

• Daño nervioso
• Lumbalgia
• Neuropatía
• Fibromialgia

• Migraña
• Artritis
• Dolor oncológico

El diagnóstico del dolor crónico lo debe realizar un médico de acuerdo a los antecedentes de cada persona y características del dolor que presenta, para así, ayudarlo a encontrar un tratamiento adecuado.
Su tratamiento farmacológico está encaminado a reducir el dolor y mejorar la capacidad funcional, sin embargo, existen diversas terapéuticas disponibles que pueden ser de gran utilidad, tales como:

• Fisioterapia: Terapia física dependiendo del agente causal del dolor, podría incluir ejercicios y actividades para fortalecer el área afectada.
• Ejercicios de bajo impacto: Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta, contribuyen al funcionamiento y estado anímico.
• Terapia ocupacional: Enseña a realizar sus tareas cotidianas, incluyendo las diferentes limitaciones que podría causar el dolor.
• Terapia conductual: Métodos que contribuyen a relajarse o disminuir el estrés.