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Fumar también consume a tu Corazón – Conciencia por la vida
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Fumar también consume a tu Corazón

Un cigarro está compuesto por cerca de 4.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 250 son tóxicas para el cuerpo humano, por ello es importante saber que el tabaquismo no solo causa enfermedades respiratorias como la mayoría de nosotros pensamos…

Bien sabemos que fumar puede traer consecuencias a la salud como enfermedades respiratorias graves, como el Cáncer de Pulmón, pero, pocos en realidad saben que además puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades del corazón

Pero, ¿Qué tiene que ver el consumo de cigarro con el corazón?

  • A continuación te presentamos la relación que existente entre ambos:Como mencionamos previamente, el cigarro libera sustancias químicas que presentan efectos negativos en el cuerpo, dos de estos componentes se encuentran implicados en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.El primero es el monóxido de carbono que se produce al fumar, al igual que cuando respiramos, las células realizan el mismo proceso con el oxígeno que es transportado en la sangre, cuando fumamos se respira una combinación de monóxido de carbono y oxígeno, en donde el monóxido de carbono se transporta en la sangre con mayor facilidad que el oxígeno, esto origina que se disminuya el aporte de oxígeno en los tejidos, es lo mismo que pasaría si aguantaras la respiración y corrieras al mismo tiempo, no es nada fácil pues recuerda el tiempo que toma fumar un cigarrillo.Por si fuera poco el monóxido de carbono interviene en procesos metabólicos, por lo que fumar además genera un aumento en el colesterol y en la formación de coágulos en la sangre y con ello el riesgo de sufrir un infarto.Pero la historia no termina aquí, pues el segundo componente nocivo es la nicotina, que no solo es el causante del efecto adictivo que presenta el tabaco, sino que también genera diversas alteraciones, como incrementar el número de veces que el corazón late en un minuto e inclusive en algunos pacientes puede afectar el ritmo de los latidos del corazón, pudiendo esta ser la causa de diversas clases de arritmias; entre otras situaciones también puede genera vasoconstricción, es decir, una disminución en el ancho de los vasos sanguíneos, lo que a su vez también incrementa el riesgo de padecer un infarto, para que esto sea más claro, comparemos a los vasos sanguíneos con una manguera y al corazón con la bomba que se usa para empujar el agua a través de las mangueras, si se reduce el diámetro de estas y además aumenta la cantidad de agua que pasa por ellas, generaremos que la bomba trabaje más para cumplir su objetivo, pudiendo llegar al grado de ser incapaz de llevar suficiente agua hasta que finalmente deje de funcionar.

    Es por todo esto que se ha demostrado un claro vínculo entre las enfermedades cardiovasculares y el tabaquismo, aunque las personas fumen “poco”, o lo “hagan de vez en cuando” también sufren lesiones en el corazón y los vasos sanguíneos que con el tiempo repercutirán en lesiones-enfermedades mayores.

    En conclusión, aunque fumar es una decisión de cada uno de nosotros, lo recomendable es evitar adquirir este hábito que nos consume poco a poco…