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El dolor es diferente en el adulto mayor - Conciencia por la vida
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El dolor es diferente en el adulto mayor

El adulto mayor y el dolor.

En México se considera Adulto Mayor a una persona que tiene más de 60 años y marca el inicio de una etapa donde las personas presentan condiciones de vulnerabilidad física, social y económica.

Siempre hay que tener en cuenta que la edad no es una enfermedad; sin embargo, las personas de la tercera edad o como comúnmente se les nombra “Ancianos” sufren con mayor frecuencia enfermedades dolorosas, por lo que se deben establecer formas de tratamiento adecuadas para su evaluación y manejo. De manera general se tiende a subestimar las necesidades de dolor, por lo que se trata de forma deficiente.

¿Cómo se manifiesta el dolor en el adulto mayor?

Aunque el dolor es una experiencia difícil de valorar, las personas mayores muestran algunas diferencias al describir su dolor, lo cual puede ser atribuible a factores como la biología propia del individuo, la cultura, la religión, el deterioro cognitivo, el contexto social, las enfermedades que padezca la persona, y las barreras de actitud, ya que todavía se cree que las personas mayores experimentan menos dolor que otros grupos de edad. No es sorprendente que las personas mayores crean que el dolor es algo que hay que soportar y que es una parte inevitable del envejecimiento.

El tipo de dolor más común en esta población es el dolor crónico, debido a que existen enfermedades de mayor frecuencia a mayor edad que generan dolor por largos periodos de tiempo, y que se asocia a enfermedades degenerativas y crónicas, siendo los padecimientos como la hipertensión, la diabetes mellitus y las enfermedades reumáticas, los trastornos de mayor frecuencia que pueden producir dolor en los ancianos.

¿Cuáles son las diferencias en la percepción del dolor del anciano?

Se ha mostrado que el anciano muestra una reducción en la sensibilidad frente a estímulos dolorosos, comparada con la que se observa en personas jóvenes. Esto es importante, ya que puede comprometer la función del dolor como mecanismo de defensa ante el daño corporal. lo cual genera un descenso en el reporte y registro del dolor por parte de los ancianos, lo que también compromete su adecuado tratamiento.

La edad es un factor de riesgo independiente de la enfermedad, ya que sí existen cambios en las funciones de los diferentes órganos que conllevan al deterioro de la salud.

¿Cuáles son las consecuencias del manejo inadecuado del dolor en el adulto mayor?

El inadecuado tratamiento del dolor tiene consecuencias que perjudican al individuo y también puede afectar a su familia, amigos e incluso a la sociedad en general. Estas consecuencias pueden ser la depresión, ansiedad, desnutrición, deterioro cognitivo, alteraciones en el sueño, alteraciones funcionales, disminución de la socialización y actividades de ocio. Todo esto lleva a aumento de costos de salud y a la reducción en la calidad de vida.

Una de las peores consecuencias que tiene el dolor crónico en el anciano es la pérdida de la independencia. De hecho, el dolor es el síntoma más citado como causa de discapacidad para las actividades cotidianas en el anciano.

¿Cómo se trata el dolor del anciano?

El anciano debe acudir a revisión médica para una exploración completa y que el médico determine el tratamiento para ese individuo en particular, siendo los analgésicos los fármacos más ampliamente utilizados para el manejo del dolor del anciano, incluso aun cuando existen otros tratamientos para el control de los padecimientos que tenga el anciano.

Existen condiciones de la edad que hacen que el médico tenga que adecuar las dosis iniciales y de mantenimiento de los fármacos analgésicos para proporcionar mayor seguridad.