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El deseo sexual – Conciencia por la vida
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El deseo sexual

El deseo sexual es un estado interno, una fuerza que nos impulsa a la búsqueda de contacto e interacción sexual con nosotros mismos o con otras personas, en palabras coloquiales significa “tener ganas”; es una grata tensión que engloba tanto la disposición como una “ansiedad placentera” por excitarse.

El deseo sexual es normal y saludable se puede vivir con mayor o menor intensidad, puede ocupar un lugar más o menos importante en nuestra vida, podemos decidir satisfacerlo a través de diversas conductas sexuales de manera auto erótica, con otras personas o también aplazarlo, lo que no podemos es anularlo o hacer que desaparezca.

Lo importante es que no sea causa de malestar y que podamos vivirlo y expresarlo con respeto, libertad y naturalidad.
Podemos sentir deseo al ver a alguien, al estar en contacto con otra persona, al imaginar, al recordar y también puede aparecer de forma espontánea.

El deseo sexual nos impulsa a la búsqueda del placer, cuando este se comparte con otra persona se pueden satisfacer nuestras necesidades afectivas, sexuales, de contacto corporal, cercanía e intimidad, necesidades que experimentamos todas las personas y que son necesidades tan básicas y fundamentales como lo son comer o dormir.

La vivencia del deseo sexual supone una experiencia subjetiva. Algunas personas pueden sentir vivirlo como natural al ser humano, otras lo pueden vivir desde la vergüenza, la culpa o la inadecuación, esto depende de nuestra educación sexual no formal, como las actitudes y mensajes que nos hayan transmitido en la familia, escuela o medio de comunicación.

La sociedad nos lanza constantemente mensajes sobre cómo debemos ser, actuar, expresarnos, vestirnos e, incluso, sobre qué y a quién debemos desear y cómo debemos hacerlo. Así, tanto los mensajes sociales como nuestras experiencias van influyendo en la manera en que interpretamos, valoramos y vivimos el deseo.

Los mensajes que llegan a los hombres y a las mujeres respecto al deseo sexual son diferentes, se valora positivamente la expresión del deseo en los hombres y de forma negativamente el deseo en las mujeres.

Esto hace mujeres y hombres interpreten, valores y vivan de forma muy diferente el deseo sexual, sin embargo, cada persona tiene derecho a sentir, vivir y expresar su deseo sexual con respeto y en libertad.

Si deseas profundizar este tema te invitamos a acercarte con tu médico (a) sexólogo (a) quien te ayudara con todas tus preguntas.