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Alergias Alimentarias en la Infancia - Conciencia por la vida
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Alergias Alimentarias en la Infancia

¡En teoría, con la edad llega el buen juicio!

La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) ha propuesto varias definiciones para las reacciones a los alimentos en función de los mecanismos que impliquen dichas reacciones.

Reacción adversa es cualquier reacción desfavorable que se produce tras la ingestión de un alimento o de uno de sus componentes.

Alergia alimentaria se refiere a aquellas reacciones adversas a un alimento que son mediadas por mecanismos inmunológicos.

El sistema inmunológico de la mucosa en el tracto gastrointestinal supone una enorme superficie (unos 400 m2) y constituye uno de los posibles sitios de entrada de numerosos antígenos o cuerpos extraños por ejemplo: componentes de la dieta, virus y bacterias.

Existen varios factores que predisponen al desarrollo de alergia alimentaria:

  • Antecedentes familiares de alergia.
  • Inmadurez o alteraciones en el sistema inmunológico.
  • Gastroenteritis o desnutrición donde existe daño de la barrera mucosa intestinal.
  • Exposición temprana a los alimentos, es decir antes de los cuatro meses de edad.

Las reacciones alérgicas pueden ser inmediatas o retardadas. Si los síntomas aparecen en las dos primeras horas tras haber ingerido el alimento responsable, se habla de reacciones inmediatas. En el caso de que los síntomas aparezcan cuando hayan transcurrido más de dos horas, se habla de reacciones retardadas.

Los síntomas pueden ser muy variables, desde leves hasta muy graves, y que van desde un ligero picor en la boca, enrojecimiento en la piel, congestión nasal, cólico, vómitos y/o diarrea, hasta cuadros graves como el shock anafiláctico que requiere atención médica inmediata, ya que se caracteriza por ser una reacción alérgica potencialmente mortal.

Una vez que se ha establecido con certeza el diagnóstico de alergia alimentaria, el siguiente paso es instaurar una dieta estricta de eliminación del alimento causante de los síntomas. Esta dieta debe garantizar un crecimiento y desarrollo adecuados y por lo tanto se pueden requerir suplementos de vitaminas y minerales.

La mayor parte de las alergias alimentarias suelen ocurrir durante los dos primeros años de vida. Los alimentos alérgenos más comunes en los lactantes y niños son la leche de vaca, leche de soya, huevo, cacahuates, nueces, trigo, pescado y mariscos.

En este tipo de alergias, lo más frecuente es que se produzca una tolerancia con el curso del tiempo. Una de las medidas terapéuticas para inducir tolerancia es la inmunoterapia oral: se comienza por dosis muy bajas del alimento alérgeno y se incrementa progresivamente hasta la cantidad equivalente a una toma habitual seguida de su administración diaria de mantenimiento.

En el caso de sospechar de alguna alergia alimentaria, lo más recomendable es acudir al médico o al servicio de urgencias más cercano para que puedan valorar la situación. Recordar que los profesionales de la salud son los más indicados para dar seguimiento y orientación a este tipo de situaciones.